Brocas para metal

¿Cuáles son las mejores brocas para metal? ¿Cuándo merece la pena comprar brocas de calidad? ¿Cuándo nos podemos apañar con las brocas más baratas? Estas son algunas de las preguntas que resolveremos en este post.

Características de las brocas para taladrar metal

Las cualidades de las brocas para metal son muy diferentes de las de madera o mampostería. Generalmente, estas brocas están fabricadas todas ellas del mismo material (hay excepciones) y las podemos afilar y rectificar hasta que se resulten inservibles por quedarse excesivamente cortas.

Tipos de brocas Brocas para metal y otros tipos de brocas

Las brocas de madera incluyen una característica aguja: una punta muy afilada, con forma de pincho que nos permite centrar la broca. Las de mampostería (las de cierta calidad) cortan gracias a unas plaquitas de metal duro soldadas en su punta, el resto de la broca está construida con acero más barato. En cambio, las brocas de metal más habituales no tienen placas de metal (sí las tienen las brocas para corte automatizado en tornos y fresadoras) y su punta es más plana.

Tipos de brocas para metal

Para taladrar metales blandos escogeremos brocas HSS-R (las negras) con puntas de 118 grados. Para grandes espesores o metales duros (acero inoxidable) es recomendable comprar brocas de mayor calidad. Las de cobalto y las de titanio ofrecen mejores resultados sin ser excesivamente caras.

Brocas para metal HSS-R

Son brocas de acero rápido de color negro, son las más habituales y también las más baratas. La característica fundamental de estas brocas es el ángulo de su punta. Las aristas de corte forman un ángulo más puntiagudo (118 grados) que el de otras brocas. Esto facilita el centrado de la broca y mejora el avance.

Brocas para metal HSS Brocas para metal HSS

Estas brocas son adecuadas para taladrar metales blandos como el aluminio o el latón. También ofrecen buenos resultados en acero ordinario, especialmente si el espesor no es demasiado elevado.

Brocas de cobalto

Las brocas para taladrar metal fabricadas con aleación de acero con cobalto también son conocidas como acero rápido o brocas de acero de corte de alta velocidad (High Speed Steel).

Una broca de cobalto con un ángulo de inclinación de 135º es adecuada para cortar metales duros como el acero inoxidable.

Brocas para metal de cobalto Brocas para metal de cobalto

Brocas de titanio

Las brocas de titanio las podemos encontrar con su forma convencional (una arista de corte) o como las de la siguiente imagen, con una doble geometría de corte que facilita el centrado y reduce la probabilidad de la rotura.

La aleación con titanio aumenta la dureza de la broca, facilita su avance en el metal y mejora la resistencia al desgaste.

Brocas para metal de titanio Brocas para metal de titanio

Ángulos brocas taladrar metal

Los ángulos más utilizados en las brocas para taladrar metal son 118º (más puntiaguda) y 135º (cabeza más plana). Estas inclinaciones no son aleatorias, son la herencia de las primeras brocas que se fabricaron para cortar metal, de forma cónica y con superficie plana.

En la actualidad, la punta de las brocas para taladrar metal es mucho más compleja y muchas de ellas incluyen varios planos con diferentes inclinaciones. El diseño de las brocas más novedosas logra esfuerzos de corte hasta un 50% menores y mejora la eliminación de las virutas largas en los metales blandos y de las limaduras cortas en los duros.

Brocas para metal angulos de corte Brocas para metal angulos de corte

¿Por qué es importante comprar la broca de metal adecuada?

Escoger la broca para metal correcta es fundamental para conseguir perforaciones precisas y eficientes. Esto es cierto para todos los materiales, incluidos la madera, pero en materiales duros como aceros inoxidables o el hormigón armado comprar la broca correcta es determinante. Un agujero puntual en metal lo podemos hacer incluso con la broca más barata, sin embargo, para hacer un trabajo en serio necesitamos contar con la broca correcta. De lo contrario seremos mucho menos eficientes o incluso es posible que ni podamos terminar el trabajo.

La configuración de la broca (la forma de su cuerpo, el número de aristas de corte, el bisel de ataque) así como el material de la broca (acero de alta velocidad, titanio, carburo de tungsteno) influyen de manera crucial en la velocidad de las perforaciones y en la precisión del acabado.

No tiene la misma importancia la tolerancia de un agujero en metal en el que posteriormente vamos a tallar una rosca con el macho que un agujero pasante en un ángulo estructural que vaya a ser atornillado a una pared.

¿Cómo se puede evitar que la broca resbale?

Para evitar que la broca resbale en el mandril de nuestro taladro percutor podemos hacer dos cosas:

  • Comprar brocas con vástago triangular o hexagonal: el vástago de las brocas hexagonales imposibilitan que estas pueda resbalar en el taladro. Incluso cuando el portabrocas no ofrece un apriete correcto, este diseño de broca para metal evitará que esta patine.
  • Utilizar la escalera de diámetros correctos: en perforaciones superiores 6-8 mm de diámetro (o inferiores si el espesor a perforar es muy elevado) se recomienda taladrar primero con un diámetro inferior e ir escalando poco a poco hasta el diámetro final. Esto reduce el esfuerzo y nos ayuda a centrar la broca.
  • Utilizar un portabrocas manual con cierre de llave. Los mejores taladros con cable incluyen portabrocas automáticos con mordazas muy efectivas que evitan que la broca patine. Sin embargo, en modelos de gama media el mandril automático suele resbalar con el paso del tiempo. Si el portabrocas automático de nuestro taladro ya no ofrece un ajuste preciso podemos sustituirlo por uno nuevo o pasarnos a uno con llave. Sustituir las brocas resulta más incómodo pero el apriete es más potente y efectivo.
  • Utilizar brocas de vástago reducido

¿Por qué las brocas para metal duro tienen la punta más aplanada?

Para taladrar metales duros como el acero inoxidable o los aceros reforzados al manganeso se utilizan brocas para metal de 135 grados. Esta punta está más aplanada que la de las brocas ordinarias de 118 grados. Como consecuencia, la longitud completa de la arista de corte entra antes en contacto con el metal. Es decir, la broca estará cortando todo su diámetro mucho antes que con las puntas más afiladas.

En general, cuanto más blando es el material más afilada puede ser la broca. Las brocas afiladas son más fáciles de centrar en materiales blandos y viceversa.

El borde cortante de una broca para metal duro es más corto. Existen incluso brocas sin punta, completamente planas, que se utilizan cuando se necesita perforar un agujero ciego con el fondo plano. Al ser más corto el borde cortante estas brocas generan menos calor ya que la superficie de metal en rozamiento también es menor.

Es decir, la broca para metales duros corta más despacio, avanza más lentamente, la potencia se utiliza para arrancar el material duro. En cambio, con las brocas afiladas se avanza más rápido, la potencia mecánica se utiliza para arrancar a mayor velocidad.

¿Por qué tienen forma helicoidal?

Las brocas tienen forma helicoidal por dos motivos. Primero, para eliminar el materail arrancado por la cabeza cortante de la broca del agujero. Y segundo, para permitir que el aceite o la taladrina (cuando se utilizan) pueda llegar fácilmente hasta el fondo del agujero.

El tipo de material que vayamos a taladrar determinará la forma de las hélices de la broca.

Para perforar metales duros, la broca tendrá un menor número de espirales y serán menos profundas. Lo que necesitamos en estos casos es que la broca sea sólida y rígida. Se sacrifica la capacidad de extracción de la viruta para lograr una gran resistencia a la torsión. Evitamos así que la broca se rompa.

En cambio, para perforar maderas o plásticos blandos, no existe el peligro de que se rompa la punta y los fabricantes de brocas se pueden permitir añadir más espirales y de mayor profundidad. Se facilita así la extracción del material arrancado, que en este caso tiene forma de virutas largas.

¿Qué es una broca de vástago reducido?

Las brocas para metal de vástago reducido son un tipo especial de broca diseñada para evitar que la broca resbale en el mandril del taladro.

Brocas metal vástago reducido Brocas de metal con vástago reducido

Generalmente las brocas mantienen el diámetro a lo largo: tanto el vástago como la punta son igual de anchos. Este sistema funciona bien con brocas pequeñas (3-8 mm) donde los esfuerzos de corte no son demasiado altos y la broca no suele resbalar. Sin embargo, a partir de 8-10 mm de diámetro, es fácil que la broca patine, especialmente en portabrocas automáticos de baja calidad.

Para evitar este problema se inventaron las brocas de vástago reducido. Estas brocas para metal tienen un vástago de menor diámetro (de media pulgada generalmente) independientemente del diámetro de corte de la broca. De esta forma el mandril de tres garras del portabrocas las oprime con más fuerza y evitamos el resbalón. Un sistema parecido son los vástagos triangulares, los hexagonales o los vástagos con chaveta.

Materiales utilizados para fabricar brocas de metal

Cuanto más duro es el metal que tenemos que perforar más dura tiene que ser la punta de la broca. Los aceros ordinarios al carbono (más conocidos como hierro dulce), son muy blandos para perforar metal y solo las brocas más baratas de mala calidad para cortar madera están hechas con este material.

En cambio, para perforar acero se utilizan brocas HSS (acero rápido) o brocas de carburo de tungsteno (también conocido como widia). Estas últimas, a su vez se dividen en dos grupos. Las brocas con punta de carburo (utilizan plaquitas soldadas) o las brocas de carburo macizas (todas ellas son de carburo).

El carburo de tungsteno es un material extremadamente duro pero muy frágil: se quiebra con facilidad. Por ejemplo, si se cae al suelo o recibe un golpe. Es común que las brocas para metal con punta de carburo se estropeen por este motivo. Por supuesto, estas brocas no se pueden recuperar afilándolas, ya que solo la placa es la que realmente corta el metal, el resto de la broca es solo acero ordinario que sirve de soporte.

Acero rápido de alta velocidad (HSS)

Las brocas HSS se utilizan por su bajo coste y por la abilidad de perforar con relativa facilidad el acero al carbono, aluminio y cobre.

Acero aleado con cobalto

Las brocas de acero rápido aleadas con cobalto nos permiten trabajar a una mayor velocidad. La incorporación de un porcentaje de cobalto de entre el 4-9% permite a la punta de la broca conservar el afilado del corte por más tiempo.

Gracias a estas brocas podemos cortar aceros más duros, fundiciones e incluso aleaciones más duras. Estas brocas son similares a las de titanio.

Carburo de tungsteno (widia)

Son las más resistentes de todas. Ninguna otra broca para metal consigue el buen rendimiento que se tiene con estas herramientas. Soportan bien el desgaste y también temperaturas muy elevadas. Son mucho más caras que cualquier otra. Se utilizan para perforar materiales de gran dureza como los aceros inoxidables aleados con titanio.

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