operario usando un destornillador para apretar el tornillo de una estantería

¿Cómo usar (correctamente) un destornillador?

Llámenme loco pero no; no estoy mal de la azotea. Usar un destornillador no es fácil. Fácil es usarlo mal.

¿Por qué se utiliza mal el destornillador?

Es un hecho conocido para quienquiera que haya sufrido alguna vez la desidia o la ignorancia de quien no supo usar bien su destornillador. Sacar un tornillo dañado puede llegar a ser muy difícil... Bien. Solo cabe resignarse, ensanchar el cuajo. Y preguntarse por qué está maltrecha la cabeza del tornillo (y quién ha sido el lumbreras que la ha arruinado).

El riesgo de estropear un tornillo es más fácil cuando se usa un taladro percutor. Ciertamente. Pero dejarlo inservible con el destornillador de mano es perfectamente posible. Y le ocurre incluso a profesionales.

Con la cajita de tornillos para pladur —de mil unidades por lo general— casi siempre viene incluida una punta de atornillar. ¿Por qué? Porque el roce no hace el cariño, el roce desgasta.

Cuando la punta del destornillador no acopla como un guante en la ranura del tornillo pueden ocurrir dos cosas: 1) que el destornillador resbale; 2) que, de resultas, la ranura del tornillo quede mellada. ¿Y quién extrae ahora el tornillo?

En definitiva, el destornillador se usa mal cuando no se sabe usar bien. Alguien dijo una vez:

Hay cosas que sabemos. Hay cosas que ignoramos. Y hay cosas que no sabemos que ignoramos.

He aquí el problema. Es imposible elegir la punta de atornillar apropiada si se desconoce que existe una punta óptima para cada tornillo.

Escogiendo la punta óptima para el tornillo

Dejó escrito Mark Twain:

La diferencia entre la palabra adecuada y la casi correcta es la misma que entre el rayo y la luciérnaga.

La punta óptima para un tornillo es aquella que deja la mínima holgura entre ella misma y la cavidad del tornillo. ¡Claustrofobia! Prietas las carnes. Apenas debe quedar el espacio justo para introducir la punta en el hueco. El grosor de un papel de fumar, como se suele decir. No más.

No importa si se usa un destornillador manual o el eléctrico, todo irá bien si se pone cuidado en escoger la punta apropiada para el tornillo.

Si usted fue el lumbreras que dañó el tornillo, su actitud le honra: nadie nace aprendido. Sin más preámbulos, vamos a ver cómo se usa (bien) un destornillador.

Pozidriv, Phillips... ¡Cabezas planas!

¿Cómo dar con la punta óptima? Empecemos por el principio. La cabeza plana no reviste misterio: se trata de coger la punta que, sin pasarse, más se aproxime al hueco de la ranura. Dicho de otra forma, se empieza por la gorda y se va adelgazando.

Hágome de cruces. «De estrella» es una forma imprecisa de referirse al tornillo de ranuras cruzadas. Phillips o Pozidriv (pronunciado pasidrif) son los palabros que se han de aprender para llegar a manitas.

—¿Cómo sé qué punta de estrella necesito?
—Buena pregunta.

La punta de estrella Phillips fue la primera en llegar, en 1932. La cabeza Pozidriv se patentó tres décadas después (1962). La ventaja de esta última es que soporta mayor torsión; en otras palabras, tiene menos riesgo de resbalar. Phillips se abrevia PH; Pozidriv, PZ.

¿En qué se diferencian las puntas PH/PZ? Visualmente, la punta PZ tiene cuatro costillas adicionales a 45º de las primarias (ocho en total). Además, las caras de las costillas PZ son paralelas, mientras que las palas PH son algo cónicas.

A propósito, la anterior es la razón de que la punta PH tienda a salirse del tornillo más fácilmente. Una imagen vale más que mil palabras. Nótese cómo las palas de la punta PZ descienden en paralelo, mientras que las de la punta PH se ensanchan en la base:

Diferencia punta phillips estrella pozidriv Puntas de estrella Pozidriv (PZ) y Phillips (PH)

—¡Albricias! Ahora lo entiendo.
—Espere. ¿Sabe que el tamaño también importa?

Tamaño de las puntas de estrella

Si las puntas planas se miden, por lo general, en milímetros por la anchura de la pala, para las puntas de estrella se utilizan números. Así, PH1 es una punta más pequeña que PH2, y PH3 más grande, a su vez, que PH2. Para las PZ, lo mismo: PZ1, PZ2, PZ3.

—¿Debo hacer coincidir el tipo y tamaño de punta con el del tornillo?
—Por supuesto. En la cajita de cartón de los tornillos encontrará el código exacto.
—¿Y si no tengo la caja?
—Las cuatro muescas en diagonal a 45º delatan a los tornillos Pozidriv. Es una buena pregunta, en todo caso.

Cuando se duda entre PH y PZ, no hay más que probar a introducir ambas puntas en el tornillo. A ver cuál encaja mejor. Gírense con suavidad, de izquierda a derecha, de derecha a izquierda. como quien ajusta el volumen de una radio con la ruleta. ¿Cuál resbala menos? ¡Lo del papelillo de fumar! ¡Eso es!

Resumiendo, antes de apretar o aflojar con inusitada fuerza un tornillo difícil, conviene cerciorarse de que el destornillador (o la punta) es, ya no apto, sino óptimo.

—¿Eso es todo?
—No se marche aún. Si le interesa el tema, tengo unos consejos para usted.

Algunos consejos para usar bien un destornillador

Cada maestrillo tiene su librillo. He aquí algunos consejos para usar bien el destornillador. Muchos de estos trucos valen para el manual y el eléctrico:

  1. Presionar con firmeza el destornillador para asegurar el mejor agarre: un destornillador duro de acero al molibdeno o al cromo-vanadio daña casi en el acto la cabeza del tornillo si resbala.
  2. Presionar con firmeza el destornillador [sic]: insisto porque este punto es fundamental. ¡Nada de vergüenzas por usar ambas manos si hace falta! Úsese incluso el peso corporal cuando ello sea posible. Súbase al tornillo. Lo capital es que la cabeza no resbale.
  3. Aumentar aún más la presión en las últimas vueltas o en las primeras al desatornillar: este es el momento crítico.
  4. Utilizar el embrague del taladro atornillador: tanteando la escala de números del taladro se consigue enrasar el tornillo en maderas duras o blandas (y en otros materiales).
  5. Sobre superficies horizontales al aire libre, enrasar el tornillo: si se deja hundido, la corrosión del agua destruirá antes la cabeza.
  6. No insistir si la punta resbala al atornillar con máquina. Utilícese otra punta o un taladro más potente (atornillador de impacto inclusive). Dejar resbalar la punta dañará ambos: tornillo y cabeza.
  7. Mantener limpia la punta: las limaduras metálicas que se pegan a la punta (sobre todo a las magnéticas) disminuyen la superficie de contacto, entorpecen, reducen el agarre.

Moraleja

No hay herramienta que se utilice peor que la más fácil de usar. Todo el mundo sabe usar un destornillador. Pero... ¿y utilizarlo bien?

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