¿Qué diferencia un motor de gasolina de dos tiempos bueno de uno malo?

Quien racanea al comprar una desbrozadora de gasolina se topa, más pronto que tarde, con problemas para arrancarla. Descubrimos esta dolorosa verdad cuando, después de no tantas horas de uso, la máquina no arranca o lo hace con mucha dificultad. ¿Y por qué? Pues porque una vez más lo barato sale caro.

Pero ¿en qué se diferencia un motor de dos tiempos de calidad de uno mediocre? Este es el propósito de este artículo. Hoy descubriremos por qué el dinero invertido en una máquina de jardinería barata viaja dos veces a la tienda.

Introducción

No importa de qué producto hablemos. Cuando el diseño no cambia, la diferencia entre buenos y malos se reduce a la calidad de los materiales y a la precisión de fabricación, es decir, a las tolerancias.

En los pequeños motores de dos tiempos, la investigación y el desarrollo se centran en reducir el consumo de combustible y las emisiones de humos, esto último debido al endurecimiento de las normativas sobre contaminación. Los cambios llegan con cuentagotas. El motor de 2T apenas ha cambiado; en consecuencia, aplica lo que se acaba de decir en el párrafo anterior.

Es cierto que en el precio de una desbrozadora, u otra máquina de jardinería, también influyen la tranmisión (fija o flexible), la calidad del cabezal, empuñadura, arnés... Todo suma. Sin embargo, buena parte de la culpa del alto precio de las Stihl, Husqvarna, Maruyama, Shindaiwa, Echo..., sigue siendo del motor.

Motor de gasolina dos tiempos de una desbrozadora Motor de gasolina dos tiempos de una desbrozadora

La mecánica marca la diferencia

¿En qué escatiman los fabricantes de herramientas baratas de jardinería para poder ofrecer un precio bajo y atractivo? Sin duda, en la calidad de la mecánica. Las diferencias las encontraremos en el cigüeñal, el pistón, el recubrimiento del cilindro, la tornillería...

Dentro del ciclo térmico, la compresión es una fase crucial en los pequeños motores de dos tiempos. Por ello los fabricantes de motores de calidad incluyen dos anillos de compresión en el pistón. Incluir solo un anillo de compresión es una manera de abaratar costes.

Y si nos fijamos en el cigüeñal, pasa lo mismo: los rodamientos son caros. Sendos rodamientos en los apoyos del cigüeñal alargan la vida del motor, pero es común encontrar cigüeñales con solo un apoyo en los motores de gama baja. De esta manera, se ahorra en el mecanizado de la pieza y se prescinde de un rodamiento (ver figura 1):

Comparativa cigüeñal motor gasolina de dos tiempos de uno y dos apoyos Figura 1: Cigüeñal de un apoyo en el que se aprecia el muñon de la biela (A) y cigüeñal de dos apoyos con la biela montada (B)

Por cierto, en motores monocilíndricos no cabe hablar de configuración recta o en V porque solo existe un cilindro. Una de las ventajas de los motores en V tiene que ver precisamente con el cigüeñal. Como sabemos, el cigüeñal rota sobre un eje lineal y recibe el empuje de los cilindros (esfuerzo de flexión). Pues bien, cuanto más largo el cigüeñal, más esfuerzo de flexión soporta. Y esto requiere de más apoyos, con sendos rodamientos... ¡Bingo! De configurar en V los cilindros resulta un cigüeñal más corto y robusto.

Pero volvamos al pequeño motor de dos tiempos. Hablemos de Nikasil. Nikasil es una aleación de níquel y silicio (marca registrada). Por sus propiedades antifricción, Nikasil se usa para revestir las camisas de cilindros (nicasilado de cilindros). Este tratamiento es sumamente costoso, pero reduce la fricción de las piezas móviles, posibilita un régimen de giro más alto y aumenta la duración del motor.

Siguiendo con lo anterior, ¿se aplica Nikasil o baño de cromo? ¿Se reviste toda la carrera del cilindro o solo el pistón?

También existen diferencias notables de calidad en otras piezas mecánicas (o eléctricas) como:

  • Los retenes del cigüeñal
  • Las bielas
  • Las aletas de refrigeración del cilindro
  • Los cojinetes de la biela
  • El volante motor
  • El arrancador de cuerda
  • La bobina de encendido

Conclusiones

Un motor de gasolina es más complejo que uno eléctrico. Su correcto funcionamiento depende de muchas variables relacionadas con los subsistemas que lo componen: alimentación, carburación, compresión, encendido... No es difícil intuir cuándo estamos exigiendo demasiado a un motor eléctrico de bajas prestaciones, no ocurre lo mismo, sin embargo, con los motores de dos tiempos, ya que las máquinas de jardinería dependen de su alto régimen de giro.

Como en todo, la calidad de un producto viene marcada por el diseño, la elección de los materiales y la precisión con que se trabaje en la fábrica. La durabilidad de un buen motor de gasolina supera con mucho a la del motor mediocre.

Así las cosas, si con las herramientas eléctricas de baja gama y escasa potencia es relativamente fácil detenerlas a tiempo para dejarlas descansar, no es tan sencillo hacerlo con las máquinas de gasolina. Y para cuando ya no arranca, o se cala, o se ahoga, o pierde potencia... el dignóstico no es fácil.

Moraleja: el dinero que ahorremos comprando una desbrozadora, motosierra, cortasetos..., barato lo gastaremos pronto en reparaciones. O peor, en una máquina nueva.

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