Finos contra gruesos: discos abrasivos para cortar metal

Taladro contra martillo percutor. Brocas para metal revestidas con titanio frente a las aleadas con cobalto. Taladro atornillador con batería frente a taladro con cable. Lijadora de banda contra rotorbital. Discos para radial gruesos o finos...

Las anteriores parejas de opciones son dudas muy comunes de los aficionados al bricolaje. En este artículo te hablo de las ventajas e inconvenientes de los discos para cortar metal con amoladora angular según su grosor: finos contra gruesos. ¿Cuáles son mejores?

Introducción

Hay tantos tipos de discos para amoladoras que los principiantes no saben por dónde empezar. Grano fino o medio, abrasivo duro o blando, disco plano o con depresión central. Y a estas variantes se suma otra duda más: para cortar metal, ¿es mejor usar un disco fino o uno grueso?

Antes de pasar a ver los pros y contras de cada disco, quiero dejar claro a qué tipo de disco me estoy refiriendo. Hablo de discos abrasivos de radial para cortar metal. Es decir, en ningún caso me refiero a los discos para desbaste, que son más gruesos que los anteriores y no sirven para corte.

Una imagen vale más que mil palabras:

Disco cortar metal fino y grueso

Discos abrasivos pequeños para cortar metal finos (1 mm) y gruesos (3 mm)

Los discos para corte fino tienen 1 mm de espesor (aproximadamente) y son planos. Los de corte normal son más gruesos (3 mm) y su centro está hundido. Permíteme que compare dichos discos abrasivos con las ruedas de una bicicleta.

Analogía de los discos de corte con la ruedas de una bicicleta

¿Qué tipo de rueda llevan las bicicletas que vemos en el Tour de Francia? La bici de carretera de un ciclista profesional tiene neumáticos muy finos. El rozamiento de las ruedas estrechas contra el asfalto es menor que en las ruedas anchas. Esto tiene varias ventajas.

Menos rozamiento implica un menor esfuerzo de pedaleo. Imagina por un momento una bici con ruedas de moto de campo anchas y con tacos. Por muy fuertes que tenga las piernas el ciclista, difícilmente subirá las etapas de los Alpes con semejante lastre.

Bicicleta de carretera Las ruedas de las bicicletas de carretera producen menos fricción con el asfalto. Con la misma potencia de piernas (motor) se produce más trabajo (distancia recorrida) en el mismo tiempo. Es decir, el rendimiento es más alto.

Lo mismo pasa con la radial. Cuando el disco es fino, la amoladora elimina menos material al cortar, es decir, la abrasión es menor. Esto se traduce en que el motor eléctrico consume menos energía. Por tanto, incluso si tu radial es poco potente, con un disco de corte fino consigues un mejor rendimiento en el corte.

Pero ¿qué pasa si pedaleamos con la bici de carretera sobre una pista pedregosa? Pues que será fácil que pinchemos una rueda. Además, la falta de tracción nos lo pondrá difícil para subir algunas pendientes. En tal caso, la delgadez del neumático es una clara desventaja. Por eso las bicicletas de montaña tienen ruedas anchas con tacos (más rozamiento con el suelo significa más tracción en terrenos con materiales sueltos).

Volvamos a la amoladora angular. El disco grueso es más lento cortando, pero que se rompa es más difícil. Al cortar materiales gruesos con disco fino, una mínima desviación del disco puede significar su rotura. A los usuarios profesionales no les pasa, ya que tienen experiencia y saben evitarlo. Sin embargo, muchos novatos se sienten cómodos cortando metales con discos gruesos, puesto que tienen más margen de error en el manejo de la radial.

Por tanto, ¿qué disco comprar para cortar metal? Si no tienes experiencia con las amoladoras angulares, comprar discos de corte grueso es una buena idea. Cuando ganes cierta soltura y confianza, prueba a cortar con discos delgados: son más eficaces, dejan un mejor acabado y sobrecargan menos la máquina, aunque, eso sí, requieren más atención.

Las ventajas de los discos abrasivos de corte fino

En el ejemplo anterior has visto que pedalear es más fácil si la bici tiene ruedas estrechas. Porque hay un menor rozamiento contra el asfalto.

Con la radial pasa algo parecido: el material que va a ser cortado siempre se opone al giro del disco. Es decir, intenta frenarlo. Y cuanto más ancho sea el disco, más puntos de contacto tiene el material para detener su rotación. Vale, te ha quedado claro que hay menos rozamiento ¿pero cuáles son las ventajas de ello?

La fricción reducida de los discos finos tiene varios puntos positivos:

  1. La pieza de trabajo se calienta menos
  2. La radial consume menos electricidad
  3. El motor eléctrico sufre menos y se reduce el riesgo de sobrecarga térmica
  4. Se acumulan menos rebabas en el material (un mejor acabado de base supone menos trabajo posterior)
  5. El disco despide menos chispas
  6. La amoladora vibra menos

Que la pieza se caliente menos es vital en materiales sensibles al calor, por ejemplo, cortando con un disco de corte fino y la técnica adecuada puedes cortar perfilería metálica pintada sin dañar el esmalte. El ahorro de energía eléctrica siempre será bienvenido, al igual que una mayor vida útil de la amoladora. Por otro lado, los discos de corte fino apenas producen rebabas, lo que reduce el tiempo empleado en repasar la pieza. Por último, menos chispas y vibraciones hacen que la tarea de corte sea menos pesada.

Sin embargo, como afirma el famoso proverbio de Spider-Man, un gran poder conlleva una gran responsabilidad. En otras palabras, los discos de corte fino también tienen sus inconvenientes.

Radial con disco fino para cortar metal Un gran poder conlleva una gran responsabilidad: un disco para metal corta más rápido y deja un mejor acabado, pero también es más delicado y peligroso.

Inconvenientes de los discos de corte fino (o ventajas de los discos de corte gruesos)

El disco abre un canal en la pieza a medida que el corte avanza. Cuanto más grueso sea el material que va a ser cortado, mayor es el riesgo de rozar las paredes de la garganta con los laterales del disco. Si esto ocurre con un disco fino, es fácil que como resultado el disco se rompa (y deberemos descartarlo).

Para evitar que el disco roce con la ranura hace falta tener buen pulso y mantener la amoladora siempre perpendicular a la pieza de trabajo. Cuando no se tiene experiencia es muy común que el disco roce con la pieza. Además si la pieza no está bien sujeta, o está mal apoyada, y el corte se cierra, también se corre el riesgo de romper el disco y sufrir un accidente. Los discos gruesos son mejores en este aspecto.

Radial disco grueso Los discos de corte grueso dejan más rebabas y son más lentos, pero también más seguros y resistentes a la rotura.

Por tanto, la principal ventaja de los discos gruesos es que son más seguros y resistentes. Al mismo tiempo este es el inconveniente de los discos finos.

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