¿Cómo se utiliza un cepillo de carpintería?

Cepillar madera con un cepillo de carpintero manual es una de las tareas más gratificantes de la carpintería. Para lograr un buen acabado necesitamos conocer cómo actúa el cepillo y cómo se siente sobre la madera.

Conocer el principio de funcionamiento del cepillo es fundamental para manejarlo correctamente y guiarlo con soltura.

¿Cómo funciona un cepillo de carpintero?

El funcionamiento de un cepilo manual es similar al de un formón. Teóricamente es posible cepillar madera con un formón convencional. Sin embargo, nos será muy difícil obtener un acabado satisfactorio ya que la penetración del filo en la madera será desigual para cada una de las pasadas. Además, no tenemos forma de regular la inclinación de la cuchilla. El cepillo de carpintería se inventó, precisamente, para remediar estos contratiempos.

Un cepillo de carpintero está formado básicamente por una cuchilla situada con la inclinación adecuada sobre una caja de madera o metal. La inclinación de la caja determina el ángulo de ataque a la madera mientras que el tamaño máximo de la viruta o astilla a levantar queda establecido por la anchura de la cuchilla.

Imaginemos una cuña de madera grande sobre la que atornillamos un formón. Este sería un cepillo rudimentario. Solo nos resta encontrar un mecanismo para regular cuánto sobresale la cuchilla y cuánto va a penetrar en la madera. Solo con hacer los agujeros para los tornillos longitudinales podríamos conseguir este ajuste.

Para regular la cantidad de hierro o filo que sobresale de la base, el cepillo de carpintería también utiliza un sistema deslizante. Pero en este caso, es la cuchilla la que se desliza sobre la caja. Para fijar la posición exacta se recurre a una cuña de madera o un contrahierro que oprime la cuchilla contra la caja del cepillo.

En otras palabras, un cepillo de carpintero rebaja la madera igual que un formón, pero su ángulo de inclinación siempre es fijo y la profundidad de penetración se regula mediante una cuña. De esta manera se consigue que todas las pasadas arranquen el mismo espesor de viruta.

Cepillos de carpintería Un cepillo de carpintería funciona de manera similar a un formón con un ángulo de ataque constante

El ajuste de la cuchilla

Cuando la cuchilla sobresale en exceso (se dice que tiene mucho hierro) el cepillo rebaja mucha madera pero nos cuesta mucho más trabajo guiarlo. Si el cepillo nos ofrece demasiada resistencia nos resulta muy difícil guiarlo y su boca se embota con facilidad.

Por el contrario, si la cuchilla apenas sobresale, el cepillo apenas comerá madera y no cumplirá bien su función. Por lo tanto, regular la cuchilla resulta imprescindible para obtener cepillados con un buen acabado y desempeñar la tarea con efectividad.

El ajuste de la hoja se hace mediante ensayo y error hasta encontrar un equilibrio entre el espesor de las virutas y la facilidad de guiado sobre la pieza de madera.

Virutas de madera La cuchilla se regula hasta encontrar el equilibrio entre el esfuerzo de avance y el espesor de la viruta cepillada

En maderas verdes la boca del cepillo se bloquea con facilidad. Para reducir el embotamiento haremos que la cuchilla sobresalga lo mínimo posible. Actuaremos igual si vamos a cepillar maderas duras ya que levantar astillas gruesas puede soponer un gran esfuerzo.

Durante la jornada de cepillado, si se embota la boca la desatascaremos con un pequeño fragmento de madera y nunca con un destornillador u otra herramienta metálica ya que se corre el riesgo de dañar el filo de la hoja.

Cepillo y viruta de madera Cuando la cuchilla está bien ajustada se obtiene una viruta continua de espesor homogéneo

Sujeción del cepillo, posición corporal y guiado de la herramienta

La parte posterior del cepillo se debe sujetar con nuestra mano fuerte. Si somos diestros, apoyaremos la palma de nuestra mano derecha sobre la caja del cepillo, situando la izquierda en la parte delantera y viceversa si somos zurdos.

La mano que empuja el cepillo debe hacer presión hacia abajo y empujar la caja hacia delante. La mano delantera solo hace presión hacia abajo. Los pequeños cepillos de testa o contrafibra se sujetan habitualmente con una sola mano.

Sujeción correcta del cepillo de carpintero Nuestra mano dominante empuja el cepillo desde la zona posterior de la herramienta

El guiado del cepillo lo hacemos con los brazos pero el cuerpo también juega un papel importante. Debemos adoptar una postura cómoda y descargaremos parte de nuestro peso sobre la herramienta para favorecer el movimiento de avance y el agarre del cepillo sobre la madera.

Asimismo, es importante que la pieza de trabajo nos quede a la altura apropiada. Debemos trabajar con el cuerpo ligeramente inclinado sobre el banco de trabajo. Un exceso de altura de la pieza de trabajo nos impedirá ejercer la presión necesaria para rebajar la madera. Por el contrario, si la tenemos demasiado baja nos tendremos que inclinar en exceso y sufriremos dolores y molestias en la espalda.

El retroceso de la herramienta lo haremos sin ejercer presión sobre la pieza de trabajo para evitar el desgaste prematuro de la hoja. Además, si el cepillo es lo suficientemente ligero lo haremos en el aire, es decir sin que roce sobre la madera en absoluto. Con las garlopas más pesadas de banco esto no resulta posible y lo que debemos perseguir es que la suela de la herramienta roce sobre la madera con la mínima presión posible.

Entrada y salida del cepillado: ¿cómo evitar dejar marcas en la madera?

Al comenzar la operación de cepillado, la mano situada en la empuñadura hace presión sobre la madera mientras que la mano posterior solo empuja el cepillo hacia delante. Se debe evitar presionar la parte posterior del cepillo al entrar en la tabla ya que al no existir apoyo el cepillo se balancea y come en exceso el extremo de la tabla.

Durante la salida de la herramienta se procede de la manera opuesta según lo descrito en el párrafo anterior. Es decir, la mano de la empuñadura deja de hacer presión hacia abajo para evitar que, al perder el apoyo, comamos un chaflán accidental en el extremo posterior de la tabla. Concentraremos nuestra atención para presionar la madera solo con la mano posterior.

Por último, cuando se trabaja sobre el centro de la tabla y tanto la parte frontal de la suela del cepillo como la posterior están apoyadas sobre esta, se ejerce fuerza con ambas manos. Y en este caso, la mano de empuje además de presionar la madera también guía el cepillo hacia delante.

Lo descrito también se aplica al cepillar madera con un cepillo eléctrico.

Cepillado de madera paralelo a la veta, oblicuo y a testa

Cuando cepillamos madera en la dirección de la veta, el acabado es limpio y la superficie no se astilla. En cambio, si pasamos la herramienta a contraveta, la madera se desgarra, se astilla o se raja: las fibras no se separan limpiamente y el acabado es tosco e irregular.

Cepillado madera con bastren Bastrén de doble mango cepillando madera en el sentido de la veta

Desbaste en oblicuo

El cepillado de madera en sentido oblicuo ayudar a evitar el astillado en algunas especies de madera. Además, al reducir la superficie activa del filo, el cepillado en oblicuo requiere menos esfuerzo. Para hacerlo, giramos la muñeca ligeramente de manera que el filo de la cuchilla no quede completamente perpendicular a las fibras.

No se trata de cepillar en diagonal respecto a la pieza de trabajo sino de hacerlo en paralelo a la veta pero con la herramienta ligeramente sesgada. También conseguiremos un mejor agarre de la cuchilla: resulta muy útil al desbastar maderas duras o superficies que se encuentran deprimidas en el centro de la tabla.

Cepillado en testa

Para cepillar los extremos de las tablas en dirección perpendicular a las fibras, es decir, para cepillar madera en testa, se ha de tener cuidado para no astillar la madera. En estos casos deslizamos el cepillo desde los bordes exteriores de las tablas hacia el centro: sin concluir el movimiento. De lo contrario, corremos el riesgo de astillar las fibras situadas en los extremos de la tabla. Otra posibilidad es realizar un chaflán en las esquinas.

Mantenimiento y cuidado de la herramienta

Para prolongar la vida de las garlopas, cepillos y guillames nunca se debe apoyar la suela de la herramienta sobre superficies duras o metálicas. Hacerlo desafilará la cuchilla rápidamente. Si tenemos que dejar el cepillo sobre el suelo o sobre una superficie dura (mármol, metal) dejaremos que repose de lado.

Un punto importante a tener en cuenta a la hora de cepillar madera vieja o usada es verificar que no queden clavos, tornillos o restos de herrajes en su superficie. Además, si la madera está pintada o barnizada eliminaremos primero la pintura antes de proceder al cepillado. La pintura se puede eliminar mediante fuego, con la ayuda de un soplete, o con medios mecánicos como las lijadoras de banda o las espátulas y rasquetas.

Si la madera está sucia o reseca y el cepillo no se desliza bien, podemos lubricar la superficie con aguarras o aceite mineral. El uso de aceite reduce el desgaste de la madera y evita que los restos de pintura y barniz se incrusten en la suela del cepillo al trabajar con maderas viejas.

Comentarios

Ixuel

¿Qué habilidades, destrezas y conocimientos adquiere una persona al realizar la actividad de cepillado de madera?

Tecnitool

Hola Ixuel:

Por un lado, desde el punto de vista técnico, al cepillar madera a mano se aprende cómo responden las fibras de madera al corte y, por comparación, se logra una idea de la dureza de las diferentes especies de madera.

Por otro lado, en la práctica, una vez que se domina el cepillado, se amplian las posibilidades de fabricar diferentes muebles y elementos de carpintería al poder hacer uso de diferentes técnicas. Por ejemplo, puedes ajustar la anchura y el espesor de una tabla para fabricar un tablero alistonado dejando un mejor acabado que con sierra y lijadora.

Es un poco difícil concretar qué es lo que se aprende al cepillar. Pero lo cierto es que cuanto más se trabaja con la madera, mejor se comprende y mejor idea se adquiere de las posibilidades que nos ofrece. Saludos.

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