rastrillo de jardín de 14 púas con dientes de acero duros

Guía para comprar un rastrillo de jardín de dientes cortos y rígidos

A finales del otoño, al pasear por un parque suele irse un inconfundible sonido. Es el ruido característico emitido por la púa del rastrillo al rozar contra el suelo para recoger hojas caídas de árboles y arbustos. Con púas flexibles en forma de abanico, que rematan en ángulo recto, este útil de jardinería, sin duda, es el más apropiado para tal menester.

Pero el recogehojas no es la herramienta que hoy tenemos entre manos, sino un instrumento bastante más genérico. Hoy hablamos del rastrillo de jardín con dientes cortos y rígidos.

Rastrillo de jardín con dientes rígidos

¿Qué es un rastrillo de jardín?

Si seguimos su rastro, descubriremos que el rastrillo de jardín es una herramienta hortícola y agrícola que data, como la azada, la horca, la pala y otros utensilios de jardinería, de cuando los romanos. Hacia el año 500 a.C. aparecen los primeros rastrillos, que tenían entonces dientes de hierro o de madera.

Hoy, los dientes del actual rastrillo de jardín ya no son de hierro, sino de acero o, a veces, de plástico. El actual rastrillo agrícola consta de un largo mango de madera cuyo extremo se oculta en el hueco una barra trasversal con dientes. Dientes que son cortos (5-8 cm), duros, rígidos y más separados entre sí que las púas del rastrillo recogehojas.

Por las anteriores características y la disposición del diente (a 90º del mango), no es del todo aconsejable pisar un rastrillo de jardín tirado en el suelo. A esto se deben referir en Rusia cuando hablan de «no tropezar dos veces con el mismo rastrillo». Por cierto, el de púa flexible no entraña este peligro.

Para qué sirve un rastrillo de dientes cortos y cómo usarlo

Un rastrillo de jardín sirve para:

  • Nivelar el terreno
  • Acomodar camas de acolchado, mulching o mantillo
  • Extender gravilla
  • Preparar camas de cultivo
  • Recoger hojas, ramas y otros restos vegetales

¿Cómo se usa un rastrillo de diente corto? Colocate de pie y toma la herramienta con ambas manos. Apóyala oblicua en el suelo con los dientes bocabajo, por delante de tus pies. Tira de ella hacia atrás para arrastrar el material.

El rastrillo de jardín también se puede utilizar al revés. Gíralo 180º y empuja la barra recta hacia adelante y hacia atrás para nivelar la superficie.

Vídeo: cómo usar un rastrillo de jardín.

¿En qué fijarse al comprar un rastrillo?

En primer lugar, hablemos del ancho del rastrillo. Cuanto más ancho, más superficie de trabajo abarcará el rastrillo; sin embargo, ello requiere más esfuerzo y, además, dificulta la labor en lugares estrechos, bancales, proximidad de bordillos o paredes, etc. El ancho de un rastrillo de jardín se suele indicar por el número de dientes (el rango abarca entre 12-24 púas).

En segundo lugar, ¿de qué depende la vida útil de esta herramienta? Del tipo de acero y de la especie de madera usada para construir el mango, dependen la calidad de un rastrillo de jardín y su precio. Esto mismo se aplica a la sierra de arco, las tijeras de podas, etcétera.

Bellota Madera 951-14 CML-Rastrillo jardín Dientes Intensidad Media con Mango 1500 mm, 14 púas

  • Cabeza de acero al carbono
  • Diseño robusto: alta resistencia
  • Pintura epoxi texturizada antioxidante
  • Diseño especial de las púas para favorecer la inserción en la tierra

En tercer lugar, los rastrillos más baratos (los mediocres) se suelen romper por la unión soldada entre la cabeza de dientes y el soporte tubular en el que se inserta el mango, que queda fijo por un roblón (pasador cilíndrico). Así pues, este es el primer punto débil que debes examinar al adquirir tu rastrillo.

En cuarto lugar, si es para obra, los mejores rastrillos tienen un arco de refuerzo en la estructura metálica. Este arco conecta los dos extremos de la barra de acero con el soporte central. Esto previene que la cabeza del rastrillo se doble, lo que puede suceder si se arrastra piedra o al emplearlo en suelos duros.

También los rastrillos anchos incluyen algún tipo de refuerzo, como las pletinas o brazos auxiliares de este enorme rastrillo de 36 púas:

Rastrillo de jardín ancho de púa dura Brazos de refuerzo auxiliares en un rastrillo ancho de 36 púas rígidas

Por último, los mangos de fibra de vidrio tienen sus ventajas. Una: son más ligeros. Otra: no les afecta la humedad. Algunos rastrillos, por ejemplo este de Fiskars, construyen los dientes en aluminio para aligerar aún más la herramienta. Lo que tiene otra ventaja: no se oxidan.

Fiskars Rastrillo Universal para jardín con 12 dientes, Ancho, 41 cm, Plástico reforzado con fibra de vidrio/Aluminio, Negro/Naranja, Solid, 1003466

  • Escoba ligera (Ancho: 41 cm) para rastrillar, nivelar y alisar jardines de flores y hortalizas, Agrupar pequeñas ramas, piedras o césped cortado
  • 12 dientes puntiagudos y afilados para trabajar sobre terrenos ligeramente más duros, Funcionamiento eficaz gracias a su rastrillo ancho de 36 cm, Distancia óptima entre los dientes de 3,4 cm para arrastrar pequeñas ramas o piedras sin que se escapen
  • Mango largo para una postura de trabajo cómoda y evitar dolencias en la espalda, Aluminio ligero y buen agarre para un fácil rastrillado, Almacenamiento sencillo gracias a su agujero para colgar
  • Alta durabilidad y material ligero gracias al aluminio, Diseño finlandés

Mantenimiento

No quiero concluir este artículo sin dejar de responder a la siguiente pregunta: ¿qué mantenimiento requiere un rastrillo de jardín?

  1. El agua es la mayor enemiga de esta herramienta de jardín. Por ello, conviene lavarlo bien después de trabajar con barro y dejarlo, siempre que no llueva, al aire libre para que el sol y el viento lo sequen.
  2. También es recomendable pulverizar aceite antioxido para evitar la corrosión.
  3. Finalmente, si la unión entre la madera y el acero tiene demasiada holgura, se puede aplicar silicona, para evitar la entrada de agua o, en su defecto, un poco de grasa lubricante.

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