Sierra de calar profesional o doméstica

¿No has utilizado nunca una sierra de calar y estás pensando en comprar una? Perfecto, estas en el lugar correcto. En este post voy a tratar de explicar, a grandes rasgos, cuál es la diferencia entre una caladora doméstica y una profesional.

Tipo de uso previsto en una caladora domésticas y en una profesional

En primer lugar, aunque es una obviedad, hay que dejarlo claro. La diferencia fundamental, a nivel teórico, entre una herramienta eléctrica doméstica y una profesional es el tipo de uso previsto.

Las domésticas están orientadas a usuarios particulares. Personas que, en principio, no la van a utilizar a diario. Y el día que la utilicen tampoco lo harán un gran número de horas. Es decir, lo que viene a ser un uso esporádico.

Las caladoras profesionales, en cambio, están orientadas a profesionales de la construcción, carpinteros, autónomos, empresas, etc. Es decir, estas máquinas el fabricante las diseña a sabiendas de que quien la va a utilizar lo va a hacer de forma intensiva: a diario, probablemente, y durante muchas horas.

Caladora doméstica vs profesional
Caladora doméstica Bosch (serie verde) y profesional (serie azul)

Diferencias fundamentales entre una sierra de calar doméstica y una profesional

En la imagen superior puedes observar dos sierras de calar Bosch, una doméstica (verde) y una profesional (azul). Ambas cuestan unos cien euros. ¿En qué se diferencian?

Primero, la carcasa. La bosch verde es muy futurista, en mi opinión es como si "quisiera impresionar". Llegas a la ferretería (o a una de las famosas tiendas de bricolaje) y si no entiendes demasiado te parece un pepino de máquina. Ese es el problema, que solo lo parece. Bosch, al igual que otras marcas, en la gama doméstica le dan más importancia a la apariencia que en la gama profesional. A un carpintero o un albañil se la sopla la estética. Solo quiere que funcione y no se rompa.

Ahora, fíjate en la caladora azul de Bosch y dime si no es cierto. La caladora profesional tiene la carcasa de plástico azul, y ya. La verde tiene el plástico verde, una zona negra y una zona gris, probablemente de goma (no estoy seguro). Es obvio que la azul es más espartana. Una máquina doméstica está orientada, entre otras cosas, al bricolaje de fin de semana. Sus materiales son más delicados. Una sierra caladora profesional es más dura, se busca que resista mejor los golpes y las caídas (es casi imposible que no los vaya a recibir).

Observa también el frontal de la caladora azul: la zona que rodea a la sierra en sí está hecha de metal (aluminio). Es un diseño mucho más robusto y resistente que soporta mejor los roces. Digamos que con ella puedes cortar de manera más alegre, con la verde hay que ir con más cuidado.

Diferencia de prestaciones

He comparado dos máquinas del mismo precio pero de distinto segmento: doméstico y profesional. Aunque, me viene muy bien para explicar lo que pretendo explicar la comparación no es justa. Una máquina doméstica de cien euros no se puede comparar con una profesional del mismo precio. Un modelo con prestaciones equivalentes costará de 200 euros en adelante aproximadamente.

Sucede lo siguiente. En una profesional de cien euros, lo que podemos esperar es que la sierra corte, y poco más. En este caso tiene sistema pendular y ajuste de la inclinación. Pero no mucho más. En cambio, la doméstica por el mismo precio tiene un protector de plástico transparente y un piloto LED que ilumina la zona de corte (ojo, no es un láser).

Es decir, por el mismo precio nos podemos llevar una caladora relativamente buena, dura y robusta. O una que tiene más pijotadas pero mucho más endeble. Esto que afirmo, en líneas generales, se cumple con todas las marcas. Ahora tú decides lo que te interesa. En el caso de la caladora yo me quedo con la primera opción. Ahora bien, muchas de las máquinas que tengo son de gama doméstica. Todo depende de cada caso en concreto.

El maletín

Otra diferencia entre estas dos herramientas es que la caladora doméstica incluye maletín. La profesional no (viene en caja de cartón). Insisto de nuevo, es un caso concreto. Lo cierto es que los maletines profesionales de las máquinas Bosch le pegan cien patadas a los de la serie doméstica, pero eso sí, hay que pagarlos. Para abaratar el coste muchas de las máquinas se venden con caja de cartón. La misma sierra de calar profesional en maletín podría costar 30 o 40 euros más (por decir algo, no se ahora exactamente la diferencia que puede haber).

Un maletin de una herramienta profesional es duro y—sobre todo—grande, muy grande. Está pensado para que guardes no solo la máquina sino todas las sierras, brocas (en el caso de un taladro), portabrocas, cabezales, llaves, discos, etc., etc. No solo eso, está hecho para que guardes la máquina rápidamente sin ordenar demasiado los elementos ni tener que perder un cuarto de hora en colocar el cable para que la caja cierre (ocurre con muchísimas máquinas domésticas). Un profesional no puede perder el tiempo ni en guardar ni en sacar la máquina. Si no, el maletín no le sirve para nada.

Así que esta es otra diferencia: el maletin de una caladora profesional es útil pero caro. El de una doméstica es barato, pero como no esté bien diseñado, y muchas veces no lo está, apenas es útil.

Rejillas de ventilación en las caladoras domésticas y profesionales

Paso a otro punto. Las rejillas de ventilación. En la caladora azul son grandes y con forma de aletas. Son muy efectivas y están diseñadas para disipar el calor del motor eléctrico. Cuando estás cortando con ella por ellas sale un gran flujo de aire. En cambio, en la verde solo han puesto unos pequeños orificios.

Rejillas ventilación caladora doméstica y profesional Rejillas ventilación en una caladora doméstica y una profesional

Como ya he apuntado antes una ha sido diseñada para soportar el uso intensivo (a diario, muchas horas) y la otra esporádico (fines de semana, un rato). Una máquina a la que le damos caña necesita un buen sistema de refrigeración o se quemará el motor. En una doméstica no es necesario y se prima más el que al usuario no le moleste el flujo de aire que sale de la máquina.

Holguras

Los ajustes en las máquinas profesionales por lo general son mucho más robustos y tienen menos holguras que en los equipos domésticos. Una máquina con excesiva holgura no le es demasiado útil a un profesional. Si podemos inclinar el patín para cortes a 45º y el patín no queda realmente a cuarenta y cinco grados no sirve para nada. En las domésticas no se cuida tanto esto y se prefieren incluir muchos más ajustes aunque sean de peor calidad.

Motor

Con el motor ocurre lo mismo, la sierra de calar profesional tiene que soportar el esfuerzo intensivo que va a recibir. La potencia de motor, su bobinado, el colector, el inducido, el sistema de refrigeración, el portaescobillas, etc. están hechos para durar. El de la doméstica no. Esto no quiere decir que la vayamos a quemar a las primeras de cambio (en las peores máquinas sí, en una Bosch no). Además el motor de la profesional suele ser más potente y hace el trabajo con mas soltura.

Cable

Esta es otra de las diferencias fundamentales entre la serie azul de Bosch y la verde. Generalmente también es de aplicación en el resto de máquinas. Las sierras profesionales traen un cable de gran longitud, en muchas ocasiones de tres metros. La doméstica con suerte llega a los dos metros. La comodidad de utilizar una máquina con un cable largo no tiene precio.

Conclusión

Sin entrar a comparar ningún modelo en concreto estas son las diferencias más importantes entre una máquina doméstica y una profesional. Ahora tu decides lo que te conviene comprar. Si buscas precisión, resistencia, fiabilidad, la azul. Si no te importan tanto estos aspectos y necesitas una máquina más completa, a sabiendas de que será también más delicada, la verde.

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