señal de uso obligatorio de calzado de seguridad para protección individual del trabajador

Tipos de calzado EPI

EPI

El pie humano tiene 26 huesos y 33 articulaciones. A ellos hay que sumar otros tantos músculos, nervios, venas, arterias, ligamentos y tendones. El pie forma, junto con el tobillo, una fuerte estructura mecánica que soporta el peso del cuerpo y permite la locomoción. Usas los pies a diario en las actividades de la vida cotidiana. Te sobran, pues, razones para protegerlos.

Los términos calzado de seguridad, calzado de protección y calzado de trabajo parecen sinónimos. No lo son. En orden de más a menos protección para el trabajador, fijan los tres tipos básicos de calzado EPI para trabajar.

¿Qué requisitos debe cumplir cada tipo de calzado para uso profesional? ¿Cómo elegir el equipo de protección según los riesgos del lugar de trabajo? Responder a ambas preguntas es el fin de esta guía.

Nomenclatura del calzado

Antes de abordar los distintos tipos de calzado epi, repasemos cómo se llaman las partes y los elementos de un zapato para protección individual.

La suela es la parte del calzado en contacto con el suelo. Todo aquello que no es suela y que se sitúa sobre ella recibe el nombre de corte. El revestimiento interior es el forro.

El empeine (o pala) de una bota es la parte que va desde la punta hasta la caña, zona vertical que asciende hacia la pierna. La parte sobre la que pisa el talón es el tacón. Sobre este, el contrafuerte, cuya función es dar rigidez, forma y consistencia a la parte posterior del calzado.

Mención especial merece el tope, pieza opcional que refuerza la puntera. El tope es una pieza interna adaptada a la forma de esta cuya función es proteger los dedos de impactos, atrapamientos, etc.

Los riesgos

La caída de objetos sobre los dedos o el metatarso (los cinco huesos largos del pie) es un claro ejemplo de riesgo mecánico para el pie. Son también riesgos de este grupo pisar un objeto punzante, sufrir un corte o caer sobre el talón.

Tales riesgos dañan el pie; sin embargo, también existen riesgos mecánicos que, si bien se originan en el pie, dañan otras partes del cuerpo o a terceras personas. Por ejemplo: deslizamientos y caídas a nivel.

Muy distintos a los anteriores son los riesgos térmicos. Hablamos de proyección de metal fundido, por ejemplo, en soldadura. También del contacto con superficies calientes (extinción de incendios) o frías (ambientes hostiles en invierno).

Un tercer grupo de riesgos para los pies son los eléctricos, como la descarga electroestática o el choque eléctrico. La radiación, por ejemplo, la ultravioleta, forma su propio grupo. Y en quinto lugar tenemos los riesgos químicos, como la exposición a compuestos agresivos, en líquido o en polvo.

Por último, hay que considerar dos grupos de riesgos que, paradójicamente, no los causa el trabajo, sino el equipo de protección individual. Son de tipo biológico (alergias, irritación, desarrollo de gérmenes, falta de transpiración) y mecánico (luxación, torceduras, dolor muscular, dedos en martillo).

Cómo protege el calzado epi tu pie. Elementos de protección

Vistos los riesgos, pasemos a ver cómo protege tu pie el equipo de protección. El calzado para trabajar evita, o minimiza, daños derivados de un accidente de dos formas:

  1. por las características del material con que se fabrica
  2. con elementos de protección contra riesgos específicos

Así, el riesgo de ataque por compuestos ácidos o alcalinos se evita al fabricar la suela y el empeine de la bota de un material impermeable. Sin embargo, la protección contra el aplastamiento requiere un elemento extra: el tope de seguridad.

Por otro lado, también la forma del calzado influye en la protección ofrecida. De esta manera, la normativa distingue entre zapato (A), bota tobillera (B), bota de media caña (C), bota alta (D) y bota extralarga (E).

Elementos de protección del calzado de seguridad
Figura 1. Ejemplos de elementos de protección del calzado para uso profesional.

Clasificación de calzado para protección individual

Según la resistencia los impactos

Existen tres tipos básicos de calzado para uso profesional:

  • Calzado de trabajo es aquel que tiene elementos para protegerte de riesgos de accidentes. Este calzado no protege la parte delantera de tus pies contra impactos o compresión.
  • Calzado de protección es el que reúne los requisitos del calzado de trabajo y además ofrece protección contra impactos de hasta 100 J y compresión de 10 kN.
  • Calzado de seguridad es el tipo de calzado EPI que brinda la mayor protección. Los ensayos deben superar los 200 J de energía (impactos) y cargas de 15 kN de fuerza (compresión).

Según el material

A su vez, cada tipo de calzado se puede clasificar según el material con que se fabrica en dos categorías:

  • Clasificación I: calzado de cuero y otros materiales. Se excluye el calzado fabricado solo con caucho o solo con polímero.
  • Clasificación II: calzado fabricado todo en caucho o todo en polímero.
Clasificación de calzado para uso profesional según el material
Figura 2. Categorías de calzado para protección individual según el material

Esta clasificación nada tiene que ver con las categorías del EPI. Que se dividen en tres grupos según la naturaleza del riesgo contra el cual protegen.

Los requisitos

Para proteger tu salud, el calzado debe cumplir requisitos básicos y puede cumplir requisitos adicionales.

Requisitos básicos

La lista de requisitos básicos depende del tipo de calzado y el material empleado para su fabricación:

Requisitos básicos calzado epi
Tabla 1. Requisitos básicos aplicables al calzado de seguridad, de protección y de trabajo. Fuente: NTP n.º 813 del INSST: Calzado para protección individual: especificaciones, clasificación y marcado (2008).

En la Tabla 1 puedes comprobar que no todos los requisitos son aplicables a todas las combinaciones de tipo de calzado y clase.

Por ejemplo, no tiene sentido hablar de la resistencia de unión de la suela y el corte en la clase II porque este calzado no presenta partes pegadas, sino que se vulcaniza o moldea en un único material. De igual manera, el calzado de trabajo no debe satisfacer requisitos de protección de los dedos, ya que no incluye tope de seguridad.

Por otra parte, el calzado epi que disponga de forro y lengüeta ha de cumplir requisitos básicos adicionales. Se resumen en la Tabla 2 los requisitos aplicables a estas partes.

Requisitos básicos calzado epi lengüeta y forro
Tabla 2. Requisitos básicos aplicables a calzado con lengüeta y forro. Fuente: NTP n.º 813 del INSST: Calzado para protección individual: especificaciones, clasificación y marcado (2008).

Requisitos adicionales

Al evaluar los riesgos del lugar de trabajo, se llega a veces a la conclusión de que los requisitos básicos del calzado epi no ofrecen protección suficiente para el trabajador. La Tabla 3 resume requisitos adicionales que puede presentar el calzado de seguridad, de protección y de trabajo junto a su símbolo.

símbolos de los requisitos adicionales del calzado de seguridad, de protección y de trabajo
Tabla 3. Símbolos de los requisitos adicionales del calzado epi.

Como en el caso anterior, no todos los requisitos adicionales son aplicables a los distintos tipos y clases de calzado. En primer lugar, solo el calzado de seguridad podrá incluir la marca de calzado para bomberos o la de resistencia al corte por sierra de cadena.

Botas de seguridad resistentes al corte por sierra de cadena

En segundo lugar, el símbolo de resistencia a hidrocarburos solo es aplicable al calzado de trabajo, puesto que es requisito básico en el calzado de seguridad y de protección. La resistencia al corte y la protección del metatarso, en cambio, solo se aplican a estos últimos.

Por último, la marca de penetración y absorción de agua no es aplicable a calzado de la clasificación II.

Marcado del calzado EPI

Con arreglo a la normativa, el calzado de protección individual debe incluir —de forma permanente— el siguiente marcado:

  • talla
  • fabricante
  • año de fabricación y trimestre
  • número y año de norma aplicable
  • símbolos de protección

Los símbolos de protección concretan la combinación de requisitos básicos y adicionales del calzado. Si solo satisfacen requisitos básicos, incluirá los símbolos OB, PB y SB según sea, respectivamente, calzado de trabajo, de protección o de seguridad.

Asimismo, la letra be puede sustituirse en cada símbolo por un número del 1 al 5. El significado de dicho dígito en calzado de categoria I es el siguiente:

Dígito Combinación de requisitos
1 Requisitos básicos + Talón cerrado. Calzado antiestático. Absorción de energía del tacón
2 1 + Penetración y absorción de agua
3 2 + Resistencia a la perforación. Suela con resaltes

La categoria II, por su parte, puede incluir los siguientes dígitos:

Dígito Combinación de requisitos
4 Requisitos básicos + Calzado antiestático. Absorción de energía del tacón
5 4 + Resistencia a la perforación. Suela con resaltes

Ejemplos

Por ejemplo, una bota con símbolo S3 denota calzado de seguridad antiestático con talón cerrado, tacón absorbente de energía; resistente a la penetración y absorción de agua; cuya suela tiene resaltes y protección contra la perforación.

En cambio, un zapato que luzca el símbolo P4 nos indica que se trata de un calzado de protección (de categoria II) que además de los requisitos básicos es antiestático y cuenta con absorción de energía en el tacón.

El fin de estas categorías no es otro que simplificar el marcado. Así, en el calzado para uso profesional solo irán marcados los símbolos de requisitos adicionales no recogidos en estos grupos. Si, en el primer ejemplo, la bota ofreciese además suela aislante contra el frío, su marca sería S3 CI.

Resistencia al deslizamiento

Cada año, y en cualquier lugar de trabajo, ocurren accidentes por tropiezos, caídas y deslizamientos. Como ante el resto de riesgos, la primera de medida de prevención será colectiva, por ejemplo, instalar un suelo antideslizante. La última línea de defensa es el uso de calzado con suela antideslizante.

El deslizamiento entre dos superficies depende de la fuerza que actúa entre ellas y el coeficiente de fricción (CoF). Cuanto más alta es la fricción, menor es el deslizamiento.

El CoF se mide en una máquina de ensayo según la norma EN ISO 20345:2012. En las pruebas se calcula la fuerza necesaria para deslizar sobre una superficie húmeda (y otra seca con la que comparar los resultados):

  • tacón: el ensayo verifica la resistencia al deslizamiento del tacón del calzado inclinado a 7º (forma habitual de pisada)
  • parte plana de la suela

La norma considera tres símbolos para establecer la resistencia al deslizamiento del calzado para uso profesional. Estas marcas no consideran el calzado especial para suelos blandos (barro, arena) ni aquel con elementos de protección específicos (clavos, tacos).

Símbolo Coeficientes de agarre Condiciones de la superficie
SRA ≥ 0.28 (tacón) y ≥ 0.32 (suela) suelo de baldosa cerámica con solución jabonosa (lauril sulfato sódico)
SRB ≥ 0.13 (tacón) y ≥ 0.18 (suela) suelo de acero con glicerina
SRC SRA + SRB SRA + SRB

Calzado para bomberos, con aislamiento eléctrico o resistente a químicos

Se distinguen dos clases de calzado aislante para trabajar en instalaciones eléctricas. La clase 00 es apropiada para tensiones alternas (CA) de hasta 500 V y continuas (CC) de hasta 750 V; la clase 0 es apta para 1000 V CA y 1500 V CC.

El calzado para bomberos se clasifica en los grupos F1, F2 y F3. Sin entrar en detalle, se elige uno u otro según el tipo de fuego (combustible vegetal o de materiales peligrosos para la salud como sustancias químicas) y el lugar de actuación (bosques, edificios, vehículos, estructuras cerradas).

Cómo elegir calzado para protección individual

El calzado epi se selecciona según los riesgos del lugar de trabajo. Eso significa rellenar, en primer lugar, una lista de control de riesgos que ayude a decidir el equipo según el nivel de protección necesario.

En segundo lugar, se evalúa qué calzado (certificado) puede satisfacer los requisitos exigidos. Además, en sus NTP (notas técnicas de prevención) el Instituto de Seguridad y Salud en el Trabajo recomienda siempre que sea posible probar el calzado en el lugar de trabajo.

Se enumeran a continuación algunas consideraciones para la selección de calzado para uso profesional.

Talla

Como en otros tipos de calzado, la talla de una bota de protección, de seguridad o de trabajo está lejos de ser una cifra universal. En la anchura del calzado influyen el tipo de horma empleada por el fabricante, el diseño e incluso el material del tope.

En efecto, el ensayo de impacto se puede superar con una puntera de seguridad de acero (material resistente y delgado) o de resina compuesta o composite (menos fuerte y, por tanto, de mayor espesor). En el último supuesto, personas de pies anchos podrían necesitar un número de talla adicional al habitual.

En invierno hay que tener en cuenta el grosor del calcetín; en verano los pies están más hinchados. También lo están al final de la tarde, por cierto, momento más apropiado que la mañana para probarse un zapato. Por tanto, si se duda entre dos números, es aconsejable seleccionar la talla superior.

También hay que tener en cuenta que el pie izquierdo rara vez mide lo mismo que el derecho. Por ello es buena práctica medirse ambos pies y comprar la talla de calzado que se adapte al más grande.

Ajuste y cierre

El calzado debe sujetar el talón con firmeza. La parte delantera de la bota o zapato no ha de impedir mover los dedos. Por otro lado, no es prudente confiar en que un zapato demasiado prieto vaya a ablandarse con el uso.

En cuanto a la sujeción, el empeine debe incluir un sistema de cierre para impedir que el calzado se salga del pie al caminar. Para evitar daños por salpicaduras de metal fundido, los habituales cordones se sustituyen por cierres de hebilla en las botas para soldadores.

Botas de seguridad sin cordones para soldadores
Las botas de seguridad sin cordones, especiales para soldadores, protegen contra salpicaduras de metal fundido.

Calzado dieléctrico, conductor y antiestático

En el lugar del trabajo la electricidad comporta distintos riesgos. El calzado dieléctrico o aislante, fabricado con materiales —como la goma— que oponen mucha resistencia (R > 1000 mΩ) a la corriente eléctrica, protegen a la persona de riesgos de muerte. Este tipo de bota ofrece protección contra el choque eléctrico en instalaciones de baja tensión. (Símbolo de marcado: dos triángulos).

Muy distinto al anterior es el calzado conductor, pues hace lo opuesto: favorece el paso de la corriente eléctrica. Evita así que se acumulen cargas de electricidad estática en el cuerpo. El calzado conductor no es apropiado para trabajar con electricidad, ya que su resistencia eléctrica es baja (inferior a 100 kΩ). Su función es otra: protege al trabajador de explosiones o fuegos causados por chispas en atmósfera explosiva. (Símbolo: C).

La resistencia del calzado antiestático es mayor que la del conductor y menor que la del aislante (100 kΩ < R < 1000 mΩ). Eso significa que protege contra acumulaciones de cargas estáticas (como el conductor) y la vez ofrece una pequeña protección contra el paso de corriente eléctrica, reduce así el riesgo de sufrir choque eléctrico en tensiones inferiores a 250 V AC.

Breve historia del calzado de protección individual

El calzado de protección individual moderno empieza a desarrollarse en la primera mitad del siglo xx. Ahora bien, si nos remontamos hasta el siglo xvi en Francia, veremos que el sabot ya protegía los pies de los campesinos de ser aplastados por vacas o caballos...

Un sabot es una especie de zueco, distinto del holandés, fabricado a partir de un bloque de madera. Cuenta la historia que en la Revolución Industrial los trabajadores en huelga arrojaban sabots a los engranajes de las máquinas para así detener la producción. De aquí vendría la palabra sabotaje aunque, según parece, no es más que una leyenda urbana.

Así que volvamos al xx. Antes de aquel tiempo sustituir a un trabajador accidentado era más barato que poner en marcha medidas de seguridad. El coste de las indemnizaciones, fijado en nuevas leyes, así como el del seguro de accidentes, aprobado en muchos países entre 1880 y 1920, cambiaría el asunto.

Una vez que las empresas no pueden prescindir de trabajadores lesionados, empiezan a cobrar interés por la seguridad en el trabajo. De esta manera, se implementan los primeros estándares de seguridad laboral.

Aunque se atribuye a suboficiales del Ejército alemán, no se sabe a ciencia cierta quién inventó las botas con puntera de acero. En todo caso, Red Wing Shoes fue la primera compañía en comercializar botas con protección de acero en 1930.

Hoy los elementos de protección de acero de botas y zapatos epi se sustituyen a menudo por otros materiales. Dos ejemplos son el plástico y los materiales compuestos, como la fibra de vidrio.

Normas

  • UNE-EN ISO 20345:2012 Equipo de protección individual. Calzado de seguridad
  • UNE-EN ISO 20346:2014 Equipo de protección personal. Calzado de protección
  • UNE-EN ISO 20347:2013 Equipo de protección personal. Calzado de trabajo
  • UNE-EN 15090:2012 Calzado para bomberos
  • UNE-EN ISO 17249:2014 Calzado de seguridad resistente al corte por sierra de cadena
  • UNE-EN 50321:2018 Trabajos en tensión. Calzado de protección eléctrica. Parte 1: Calzado y cubrebotas aislantes
  • UNE-EN 13832-1:2019 Calzado protector frente a productos químicos. Parte 1: Terminología y métodos de ensayo
  • UNE-EN 13832-2:2020 Calzado protector frente a productos químicos. Parte 2: Requisitos para el contacto limitado con productos químicos
  • UNE-EN 13832-3:2020 Calzado protector frente a productos químicos. Parte 3: Requisitos para el contacto prolongado con productos químicos

Referencias

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señal de uso obligatorio de calzado de seguridad para protección individual del trabajador
Martínez, C. (20 de octubre de 2022). Tipos de calzado EPI. Tecnitool. https://tecnitool.es/calzado-epi/